jueves, 6 de enero de 2011

Personajes Históricos: Breve biografía de Boabdil

Abu 'Abd Allāh fue el último rey de Granada con el nombre de Muhammad XII, llamado por los cristianos Boabdil (Granada, 1452 - Fez, 1528), perteneciente a la dinastía nasrí o nazarí. Quitó el trono a su padre, Muley Hacén y durante un tiempo estuvo en disputa por éste tanto con él, como con su tío, el Zagal. Abu 'Abd Allāh, en el habla granadina, debía pronunciarse como Bu Abdal-lah o Bu Abdil-lah, y de ahí el nombre castellano Boabdil, a quien se añadió el epíteto de "el Chico", para distinguirlo de su tío Abu 'Abd Allāh "el Viejo".

Nacido en la Alhambra, hijo de Muley Hacén y la sultana Aixa, se sublevó en Guadix contra su padre en 1482 y accedió al trono gracias al apoyo de los Abencerrajes y de su propia madre. Combatió a su padre y su tío, quienes también se consideraban legítimos reyes de Granada, durante una guerra civil en la que fue apresado por los Reyes Católicos. Su liberación implicó dar a Castilla la parte del reino que gobernaba el Zagal, lo que favoreció la penetración cristiana y la finalización de la guerra el 2 de enero de 1492 con la toma de Granada por los Reyes Católicos. Boabdil se aseguró la colaboración de las tropas castellanas en su exilio a Fez en 1493 ante la posibilidad de una rebelión del bando opuesto.

Según una extendida leyenda española cuya veracidad no está casi nunca atestiguada por ninguna documentación, al salir de Granada camino de su exilio en las Alpujarras, cuando coronaba una colina, volvió la cabeza para ver su ciudad por última vez y lloró, escuchando de su madre la sultana Aixa "no llores como mujer lo que no supiste defender como hombre". Debido a esto esa colina recibe el nombre del Suspiro del moro.

En su exilio alpujarreño, se instaló en la población almeriense de Laujar de Andarax siendo esta su última residencia en la península ibérica antes de partir definitivamente a África.

martes, 7 de diciembre de 2010

Personajes Históricos: Lucio Anneo Séneca

Lucio Anneo Séneca nació en Corduba hoy Córdoba, España. Su padre fue el retórico romano Marco (Lucio) Anneo, más conocido como Séneca el Viejo. Se educó en Roma donde recibe amplia educación, ejercerá como abogado y después de ser nombrado Cuestor ingresa en el Senado Romano. Se casó dos veces, la segunda con Pompeya Paulina. Sus dotes oratorias atrajeron las envidias del emperador Calígula que se consideraba el mejor orador del Imperio, y sólo se libró de morir por la tisis que padecía que hicieron pensar que viviría poco.

Después de cursar estudios de retórica y filosofía en Roma, Séneca, esta profundamente influido por las enseñanzas de los estoicos, cuya doctrina desarrollaría en lo sucesivo. En el año 49 d.C. Séneca se convirtió en pretor y es designado tutor de Nerón, hijo adoptivo del emperador Claudio. Cuando fallece Claudio, en el 54, Nerón es el nuevo emperador.

La moderación de los cinco primeros años de su mandato fueron en gran medida resultado de la influencia de Séneca y Sexto Afranio Burro (muerto en el año 62), jefe de la guardia pretoriana. Hacia el año 62, Séneca pierde su influencia sobre el emperador. Después de la muerte de Agripina, Nerón se entregó a toda clase de excesos y pronto mostró despego hacia su maestro. La gran fortuna que Séneca había logrado acumular despertó los celos de Nerón, que intentó infructuosamente envenenarlo.

Apartado de la vida pública, Séneca se dedicó plenamente a escribir y a estudiar filosofía. En el año 65 se vio involucrado en una conspiración para asesinar a Nerón, liderada por el plebeyo Cayo Calpurnio Pisón. Por orden del emperador, se suicidó después de un banquete conversando tranquilamente con algunas personas mientras salía sangre de sus venas. Su esposa Paulina quiso imitar su ejemplo y suicidarse también, pero el emperador no lo permitió y ordenó que se le restañasen las heridas.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Santiago Apóstol, patrón de España.

El apóstol Santiago, primer apóstol martir, viajó desde Jerusalén hasta Cádiz (España). Sus predicaciones no fueron bien recibidas, por lo que se trasladó posteriormente a Zaragoza. Aquí se convirtieron muchos habitantes de la zona. Estuvo predicando también en Granada, ciudad en la que fue hecho prisionero junto con todos sus discípulos y convertidos. Santiago llamó en su ayuda a la Virgen María, que entonces vivía aún en Jerusalén, rogándole lo ayudase. La Virgen le concedió el favor de liberarlo y le pidió que se trasladara a Galicia a predicar la fe, y que luego volviese a Zaragoza.

Santiago cumplió su misión en Galicia y regresó a Zaragoza, donde corrió muchos peligros. Una noche, el apóstol estuvo rezando intensamente con algunos discípulos junto al río Ebro, cerca de los muros de la ciudad, pidiendo luz para saber si debía quedarse o huir. Él pensaba en María Santísima y le pedía que rogara con él para pedir consejo y ayuda a su divino Hijo Jesús, que nada podía entonces negarle. De pronto, se vio venir un resplandor del cielo sobre el apóstol y aparecieron sobre él los ángeles que entonaban un canto muy armonioso mientras traían una columna de luz, cuyo pie, en medio de un rayo luminoso, señalaba un lugar, a pocos pasos del apóstol, como indicando un sitio determinado.

Sobre la columna, se le apareció la Virgen María. Santiago se levantó del lugar donde estaba rezando de rodillas, y recibió internamente el aviso de María de que debía erigir de inmediato una iglesia allí; que la intercesión de María debía crecer como una raíz y expandirse. María le indicó que, una vez terminada la iglesia, debía volver a Jerusalén. Santiago se levantó, llamó a los discípulos que lo acompañaban, que habían oído la música y visto el resplandor; les narró lo demás, y presenciaron luego todos cómo se iba desvaneciendo el resplandor de la aparición. En el lugar de la aparición, se levantó lo que hoy es la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, un lugar de peregrinación famoso en el mundo entero que no fue destruido en la guerra civil española (1936-1939), puesto que las bombas que se lanzaron no explotaron, pudiéndose hoy en día verse expuestas en el interior de la Basílica.

Santiago partió de España, para trasladarse a Jerusalén, como María le había ordenado. En este viaje visitó a María en Éfeso. María le predijo la proximidad de su muerte en Jerusalén, y lo consoló y lo confortó en gran manera. Santiago se despidió de María y de su hermano Juan, y se dirigió a Jerusalén, donde al poco tiempo fue hecho prisionero.

Fue llevado al monte Calvario, fuera de la ciudad. Durante el recorrido, estuvo predicando y aún fue capaz de convertir a algunas personas. Cuando le ataron las manos, dijo: "Vosotros podéis atar mis manos, pero no mi bendición y mi lengua". Un tullido que se encontraba a la vera del camino, clamó al apóstol que le diera la mano y lo sanase. El apóstol le contestó: "Ven tú hacia mí y dame tu mano". El tullido fue hacia Santiago, tocó las manos atadas del apóstol e inmediatamente sanó.

Josías, la persona que había entregado a Santiago, fue corriendo hacia él para implorar su perdón. Este hombre se convirtió a Cristo. Santiago le preguntó si deseaba ser bautizado. Él dijo que sí, por lo que el apóstol lo abrazó y le dijo: "Tú serás bautizado en tu propia sangre". Y así se cumplió más adelante, siendo Josías asesinado posteriormente por su fe.

En otro tramo del recorrido, una mujer se acercó a Santiago con su hijo ciego para alcanzar de él la curación para su hijo, obteniéndola de inmediato.
Una vez llegado al Monte Calvario, el mismo lugar donde años antes fue crucificado nuestro Señor, Santiago fue atado a unas piedras. Le vendaron los ojos y le decapitaron.

El cuerpo de Santiago estuvo un tiempo en las cercanías de Jerusalén. Cuando se desencadenó una nueva persecución, lo llevaron a Galicia (España) algunos discípulos.

En siglos posteriores y hasta el momento actual, numerosos fieles, principalmente de Europa, recorren parcialmente el "Camino de Santiago" que les conduce a la tumba del Santo, con el fin de pedir perdón por sus pecados.

Fuente: Web Católico de Javier

jueves, 4 de noviembre de 2010

Grandes Batallas Españolas: La batalla de Almansa (1707)


En la actual provincia de Albacete, en la ciudad de Almansa, región muy próxima al reino de Valencia, que contaba con una población de aproximadamente 3.400 personas, con alrededor de 800 viviendas de adobe, algunos edificios religiosos, donde se destacaba la iglesia de Asunción, y otros pertenecientes a algunos nobles, se produjo el encuentro entre las tropas francesas y las de la coalición, el 25 de abril de 1707, en el contexto de la Guerra de Sucesión Española.

El trono de España había sido ocupado por Felipe de Anjou, por testamento del rey Carlos II, “El Hechizado”, que falleció el 1 de noviembre del año 1700, sin dejar herederos suyos directos. Felipe de Anjou era sobrino nieto del rey fallecido, nieto de su hermana María Teresa. Con esto, los borbones accedieron al trono español, poniendo punto final a la dinastía de los Habsbugo, pero debieron afrontar la oposición de la Gran Alianza, integrada por Austria, Dinamarca, Inglaterra y Holanda, surgida luego de la firma del Tratado de La Haya, de septiembre de 1701, a la que luego se agregaron, Portugal y Saboya. En el año 1705, esta alianza, proclamó como Rey de España y Conde de Barcelona, al Archiduque Carlos de Austria.

Habiendo Berwich, al mando de las fuerzas borbónicas, enviado una columna hacia Ayora, al mando del conde de Pinto, sus enemigos consideraron que era el momento oportuno para atacar, ya que contando con menos hombres, sería más fácil ganarles la batalla. Esa columna que estaba asediando Ayora recibió la orden de retorna,r ante la inminente batalla con los austracianos.
Así, las tropas de coalición se dirigieron hacia Almansa, en el anochecer del 24 de abril, estableciendo su cuartel general en la Torre de Boagra, en la zona de Caudete.
Avanzaron en tres frentes: A la izquierda la caballería holandesa e inglesa, ésta última acompañada también por la infantería. La infantería de todas las fuerzas aliadas en el centro. Los portugueses en infantería y caballería se ubicaron a la derecha.

jueves, 28 de octubre de 2010

Argantonio, el Rey de los Tartessos

Su larguísimo reinado (quizá del 630 al 550 a. C.) marca el apogeo de la cultura tartésica, que llegó a dominar todo el sur y sureste de la península Ibérica, entre Huelva y Alicante, con capital en la propia ciudad de Tartessos, cerca de la desembocadura del Guadalquivir. El nombre de Argantonio, que revela un origen indoeuropeo, aparece en las fuentes griegas ligado a la riqueza minera de su reino (bronce y plata), con la cual prestó ayuda a los focenses para financiar la fortificación de Focea (ciudad griega de Asia Menor) contra la amenaza persa. Sin embargo, no logró con ello que se establecieran en su reino colonias focenses, con las que aspiraba quizá a sacudirse la tutela comercial establecida

Poco se sabe de los antecesores de Argantonio. Entre sus predecesores estaba Gerión, que se enfrentó con Hércules; Norax, su nieto, que colonizó Cerdeña o Gargoris, que fundó una nueva dinastía. Las fuentes griegas nos hablan de un primer rey, llamado Gerión, ser fantástico de tres cabezas y tres cuerpos que, como ya hemos dicho, tuvo que luchar contra Hércules cuando a éste se le encargó robar sus rebaños. Este primer rey mítico, tuvo una hija que dio a luz a un varón, de nombre Norax, y que fue el siguiente rey de Tartessos. Rey inquieto y curioso que le llevó a colonizar la isla de Cerdeña y fundar una ciudad que lleva su nombre: Nora.

La sociedad de la que Argantonio formaba parte era según las fuentes una sociedad estratificada, una comunidad urbana con clases sociales y especialización del trabajo, es decir, una sociedad civilizada. Con una clase dominante que utiliza signos externos que la diferencian del resto, utilizando objetos que vendrán de las continuas relaciones comerciales y de intercambio, con centroeuropeos, cananeos, fenicios y griegos.

Lo más probable es que Argantonio falleciera de muerte natural, pues no existen documentos históricos sobre su fallecimiento.

Tras la batalla naval de Alalia (535 a. C.), en la que etruscos y cartagineses se aliaron contra los griegos, Cartago se convierte en dueña indiscutible del Mediterráneo Occidental. Cortada la ruta hacia Iberia, los focenses cesan el comercio con Tartessos, que queda lentamente relegada al olvido.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Personajes Históricos: ¿Quién fue Viriato?

Dado el revuelo y el éxito que ha tenido el estreno de la serie Hispania, que cuenta la leyenda del caudillo lusitano Viriato, le dedico este artículo para todos los lectores que no conocen de su vida y hazañas.

Viriato (180 a. C. a 139 a. C.) fue el principal caudillo de la tribu lusitana que hizo frente a la expansión de Roma en el territorio comprendido entre el Duero y el Guadiana, incluyendo aproximadamente lo que hoy es parte de la provincia de Zamora, casi toda la provincia de Salamanca, el territorio occidental de la provincia de Ávila (incluyendo su capital), Extremadura, el occidente de la provincia de Toledo (hasta la zona de Talavera de la Reina, las llamadas Antiguas Tierras de Talavera) y, por último, Portugal (salvo la región entre el Miño y el Duero).

La mayor parte de su vida y de sus campañas guerreras forma parte de la leyenda tejida en torno a su persona. Se le considera el primer héroe portugués, aunque también lo es en España, dado que lideró una confederación, proclamada, de tribus ibéricas. La única referencia de su tribu nativa está en Diodoro Sículo, que la sitúa en la costa lusitana. Los romanos lo acabaron reconociendo como dux lusitanorum (líder de los lusitanos).


En el 150 a. C. se convirtió en un líder de la lucha contra la dominación romana. Cercado por el pretor Cayo Vetilio en el 147 a.C., consiguió romper las líneas romanas y, con un millar de incondicionales, escapar hacia Tríbola y atraer a sus perseguidores a una emboscada en la cual sucumbió Vetilio.

Con esta victoria, Viriato decidió llevar la guerra hasta la meseta, donde derrotó a los cuestores Cayo Plaucio y Claudio Unimano, y ocupó Segóbriga. La reacción de Roma consistió en enviar un ejército consular mucho más poderoso que los que antes operaban en la península Ibérica, al mando del cónsul Fabio Máximo Emiliano, quien derrotó a Viriato en una batalla en campo abierto en el año 145 a.C., y le obligó a replegarse a Lusitania.

Consiguió concluir un tratado de paz con Roma, que ésta, decidida a sofocar la resistencia de celtíberos y lusitanos, no tardó en romper. Se envió un nuevo ejército, al mando del cónsul Cepión, quien aprovechó unas negociaciones con los lusitanos para sobornar a varios lugartenientes de Viriato con el fin de que lo asesinasen, como así hicieron. Muerto el líder, la rebelión lusitana perdió fuerza, y en pocos años Roma consolidó su posición en la península Ibérica.
 
Luego fueron al campamento romano a cobrar la recompensa, pero el cónsul Servilio Cepión, sucesor y hermano de Serviliano, ordenó su ejecución con las siguientes palabras: "Roma traditoribus non premia", esto es, "Roma no paga a traidores". Dice la tradición que los restos de Viriato fueron trasladados a Cuenca donde fue incinerado sobre el Tormo Alto de la "ciudad encantada". Tras esto sus cenizas fueron mezcladas con las de su mujer y esparcidas en la montaña por Marcial.


Táutalo, el sucesor de Viriato fue obligado a firmar la paz. Finalmente el cónsul Marco Popilio Laenas entregó a los lusitanos las tierras que habían sido la causa de la larga guerra. Sin embargo, la pacificación total sólo se logró en tiempos de Augusto.

martes, 26 de octubre de 2010

Hispania en el cine épico e histórico, Gladiator.

Ayer, después de la larga espera desde que se conoció la noticia de su creación, fue gratamente estrenada en Antena 3 la nueva serie de la cadena, Hispania: La leyenda, la serie histórica que recrea la época del guerrero Lusitano Viriato. Del estreno puedo decir, que aun no siguiéndo un rigor histórico perfecto, en líneas generales la serie con su primer capítulo (emitirá el segundo mañana miércoles día 27) de momento merece la pena, ya que se sale de las habituales series de televisión, contándonos unos hechos acaecidos en nuestra tierra hace ya casi 2000 años.

No obstante, las tierras de Hispania, han sido nombradas en más películas o series televisivas. En especial hoy me quiero centrar exáctamente en una, la cinco veces oscarizada Gladiator, dirigida por Ridley Scott y protagonizada por un soberbio Russel Crowe en el papel del General Máximo.

Máximo Decimo Meridio, es un general de los ejércitos del norte del Imperio y comandante de las Legiones de Germania. Además, es el ojo derecho del emperador Marco Aurelio, que lo designa su sucesor una vez el muera en el trono imperial para devolverle Roma al pueblo. Pero todo cambia cuando el Emperador es asesinado en manos de su hijo Cómodo, que le pide lealtad a un Máximo que la rechaza, sabiéndo que lo del emperador no ha sido por causas naturales.

Comodo ordena que le quiten la vida, pero Maximo logra huir y cabalga herido hasta sus tierras añoradas en Hispania, su hogar en la ciudad de Emerita Augusta (Mérida) donde le esperan su esposa y su pequeño hijo, a los que hecha tanto de menos que lleva la cuenta de los meses, días y minutos que hace que no los ve. Si embargo a su llegada estos han sido asesinados por los Pretorianos que envía Comodo y Máximo cae rendido al suelo, donde a punto de morir, lo rescatan para hacerlo esclavo.

En su esclavitud, es entrenado para ser gladiador y un empresario lo compra, pero éste se niega a satisfaccerle hasta que conoce la idea de llegar al Colisseo de Roma y poder enfrentarse a Comodo, para poder cumplir con su venganza y asesinarlo.

La película, puede que sea la mayor superproducción de cine Peplum, o cine épico que se ha realizado jamás, con un guión sobresaliente, unos actores espectaculares y una fotografía magnífica que como hemos dicho, le llevaron a ganar cinco estatuillas en los Oscar. La aparición de Hispania como tierra de la que procedía Maximo, demuestra la importancia que nuestro país tuvo en el Imperio Romano, al que le dimos varios grandes emperadores (como Adriano o Trajano) y grandes filósofos y pensadores (Séneca).